jueves, 10 de septiembre de 2015

Mariposas azules

Las lepidopteras, más conocidas como “mariposas” conforman una gran familia. ¿Sabías que hay cientos de miles de especies? Estos insectos alados aparecen en multitud de cuentos y fantasías, asociados a las hadas, y a la magia en general. Ello quizás sea debido a que simbolizan la transformación. Si lo pensamos un poco, una viscosa y escurridiza oruga se encierra consigo misma en su propio mundo, renaciendo transformada. Un nuevo estiilo, un nuevo look, cuerpo esbelto y alas de brillantes colores la caracterizan ahora. La gente al verlas dice... "oooooooh", en lugar del "aghhhh" anterior. Y además, sin necesidad de ir de tiendas, someterse a dietas, o sufrir deportes extremos. 

Pero no siempre es así amigo lector. Las mariposas pueden ser diurnas y también nocturnas, y entre éstas últimas destacan las llamadas y conocidas “polillas”. A diferencia de las bellas y atrayentes mariposas de alas de colores y formas insinuantes, las polillas son grises y solemos ahuyentarlas al verlas, pero no por ello dejan de ser mariposas.

Sin entrar en más profundidad, lo que sí queda claro, es que la mariposa es ese símbolo de transformación, e incluso en algunas culturas, puede llegar a verse como la esencia o el alma de una persona.



Hoy, en concreto, os voy a hablar de una mariposa sin lugar a dudas, hermosa y a su vez… inspiradora de multitud de leyendas y magia. Me refiero a la mariposa Morfo azul.

Esta especie vive en los bosques lluviosos tropicales de Latino América y es de las mayores que os podéis encontrar. Sus alas pueden medir hasta veinte centímetros y son iridiscentes, es decir, brillantes, refleja los colores del arco iris. Es más, en realidad, sus alas no son azules, sino que las escamas en sus alas reflejan la luz azul, presentando un tono vívido y brillante, que enmarcado con el negro te dejan sin aliento.

Así que pido a la naturaleza que si eso del karma es auténtico, y en alguna vida tengo que ser mariposa… por favor, una mariposa azul y no una polillita gris.


Bromas aparte, no penséis que he olvidado que esto es un blog de cuentos. Por ello, hoy, os voy a contar dos historias muy hermosas que encontré referente a estas mariposas.

La primera de ellas es de origen oriental. Relata dos principios fundamentales, que a veces olvidamos. 
Cada uno de nosotros tiene su propio futuro en sus manos, no debemos culpar a otros por lo que, al fin y al cabo, somos los únicos responsables de nuestros devenires. 


"Cuenta esta leyenda oriental, que hace muchos años, un hombre enviudó y quedó a cargo de sus dos hijas."
Las dos niñas eran muy curiosas, inteligentes y siempre tenían ansias de aprender. Constantemente invadían a preguntas a su padre, para satisfacer su hambre de querer saber. 

A veces, su padre podía responderles sabiamente, sin embargo, las preguntas de sus hijas le impedían darles una respuesta correcta o lo que convenciera a las pequeñas. 

Viendo la inquietud de las dos niñas, decidió enviarlas de vacaciones a convivir y aprender con un sabio, el cual vivía en lo alto de una colina. El sabio era capaz de responder a todas las preguntas que las pequeñas planteaban, sin ni siquiera dudar. 
Sin embargo, las dos hermanas decidieron hacerle una pícara trampa al sabio para medir su sabiduría. Una noche, ambas comenzaron a idear un plan: proponerle al sabio una pregunta que éste no fuera capaz de responder. 
- ¿Cómo podremos engañar al sabio? ¿Qué pregunta podríamos hacerle que no sea capaz de responder?- preguntó la hermana pequeña a la más mayor. 
- Espera aquí, enseguida te lo mostraré - indicó la mayor.
La hermana mayor salió al monte y regresó al cabo de una hora. Tenía su delantal cerrado a modo de saco, escondiendo algo. 
- ¿Qué tienes ahí?- preguntó la hermana pequeña. 
La hermana mayor metió su mano en el delantal y le mostró a la niña una hermosa mariposa azul.
- ¡Qué belleza¿Qué vas a hacer con ella?
- Esta será nuestra arma para hacer la pregunta trampa al maestro. Iremos en su busca y esconderé esta mariposa en mi mano. Entonces le preguntaré al sabio si la mariposa que está en mi mano está viva o muerta. Si él responde que está viva, apretaré mi mano y la mataré. Si responde que está muerta, la dejaré libre. Por lo tanto, conteste lo que conteste, su respuesta será siempre errónea. 
Aceptando la propuesta de la hermana mayor, ambas niñas fueron a buscar al sabio.
- Sabio - dijo la mayor - ¿Podría indicarnos si la mariposa que llevo en mi mano está viva o está muerta?
A lo que el sabio, con una sonrisa pícara, le contestó: "Depende de tí, ella está en tus manos". 



Nuestra segunda historia, es de origen americano. 

"Cuenta la leyenda que había una vez una joven indígena que sufría por la pérdida de su amor en una lucha tribal, y lloraba mucho por el odio y la maldad de su tribu. 
Un día decidió ofrecerse como un sacrificio al volcán para que su Dios trajera paz, amor y felicidad a su tribu, pero al cruzar un río que estaba al lado de una catarata cayó y se ahogó; el volcán retumbó, y del agua salió una bellísima mariposa azul, en ese momento el cielo, las flores y los animales a su alrededor se volvieron azules; a los días la mariposa se convirtió en un ángel azul. 
Algunas veces se ven posar muchas mariposas azules en el árbol de la paz único en existencia por ese lugar. La mariposa azul es símbolo de paz, amor y felicidad". 


Tú puedes elegir qué historia te gusta. O con cual te quedas. Si eres más visual, no dejes de ver la película que se filmó en Costa Rica, basada en una historia real de un niño con la firme creencia de que si encuentra y atrapa a una mariposa azul, ésta logrará curarlo del cáncer. 


En cualquier caso... donde hay una mariposa azul... una ilusión pasea. 



2 comentarios:

  1. Gracias Cristina, ¿te imaginas la Fashion Week llena de mariposas azules? Un beso muy fuerte :D

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