sábado, 9 de febrero de 2019

Dios. Capítulo 2




CAPÍTULO 2

No importa cómo. Baste decir que hoy por hoy, soy la directora del departamento de la muerte. 
 
Me siento orgullosa de ello. Mi puesto es de gran relevancia y soy indispensable en más de un sector. Conozco tantos secretos nacionales, internacionales, y personales, que asusta. He realizado mi sueño. Me he convertido en Dios.

El Ébola o La Malaria pueden dar escalofríos, pero mi trabajo se centra en otro tipo de criatura. Nosotros creamos una mezcla de Antrax y Peste. Todo bajo el secreto más absoluto. ¿Ratones? Los ratones son demasiado pequeños y mueren al instante. Fue más sencillo cuando empezamos a realizar experimentos en cerdos y chimpancés. Pero no fue suficiente.


Necesitábamos personas.

Firmamos un acuerdo secreto con el gobierno. Comenzamos con los condenados a muerte. Según nuestra legislación, no existe la pena de muerte. Pero no es del todo cierto. Violadores, psicópatas y asesinos fueron un regalo.

Siguió sin ser suficiente. Contacté con determinado sector gubernamental y, empezó la pérdida. La pérdida de prostitutas, yonquis, marginados. Debíamos estudiar qué repercusión tenía nuestra criatura sobre los distintos estamentos. Peso, sexo, condición social, buena o mala alimentación... todo eran variables a estudiar.

Por fin, conseguimos aislar lo que necesitábamos. Para entonces, mi trabajo me había absorbido con tanta fuerza que mi matrimonio murió. Mi esposo no conocía salvo una pequeña parte de mi estudio, pero no lo aprobaba. No lo entiendo. Tampoco me importó. Dios no está casado.

Sentí la creación como propia y me sentí llena, repleta. Es curioso. Cuánto más acertábamos con las pruebas, mejor me sentía. ¿Número de bajas? Eso no importa. Sí importa el poder de conceder el don de seguir viviendo o, aniquilar, a quién yo estime pertinente. De forma hermosa. Limpia. Siempre me gustaron las cosas bellas.

Por ello, mi criatura es totalmente inocua en principio, insípida, carente de olor, inocente en apariencia. Una sola gotita mezclada con cualquier tipo de bebida o comida es suficiente para crear un pequeño ser en tu interior. Un pequeño ser que permanerá dormido hasta que yo lo decida. Una sola pulverización de lo que en apariencia es un simple perfume de camelias, es suficiente para despertar su vida y tu muerte. Dos horas después de esa unión perfecta, el individuo empezará a sentir cierto dolor de cabeza. Tres horas después, su sangre se helará literalmente, y a pesar de que su corazón se detendrá, seguirá sintiendo que está vivo, próximo a la muerte durante unos breves instantes que le parecerán eternos.

Es perfecto.

Si se le practica una autopsia, el diagnóstico será claro. Infarto de miocardio con trombosis. Sin más.

Pero ha surgido un problema. Hasta Dios tuvo su disgusto con Adán y Eva, y después con Abel y Caín. Yo no iba a ser menos. 


Continuará...

12 comentarios:

  1. Me tienes en ascuas, ¿cómo seguirá?¿Hasta dónde llegará la perversidad de tu protagonista, su maldad? ¿Cuál habrá sido el problema? Sigo atenta.

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    1. Hola Manuela, pues vas a descubrir el final de esta historia muy, muy pronto. Eso sí... esta mujer tiene un auténtico problema en sí, ja ja ja.

      ¡Besos! :D

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  2. Nadie deberìa tener el poder de decidir. Un beso

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    1. En efecto Susana, y menos una loca como esta mujer. Un beso :D

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  3. Oyeee por favor, me tienes tela de intrigado. A mí estas cosas de médicos me dan tela de yuyu.

    Besos, Ricardo.

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    1. Ja ja ja, nada Ricardo, ya casi ha terminado esta tortura china, ja ja.

      Besos:D

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  4. ¡Hola Margarita! Acabo de leer esta segunda parte y muero de curiosidad por saber como acabará esta historia. Te mando un besotote!

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    1. ¡Hola Marita! Pues lo vas a saber muy prontito. Mañana día de los enamorados tengo otra cosita preparada... pero después en el finde... ¡desenlace!

      Muchos besos :D

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  5. Escalofriante. Y lo malo es que te hace pensar que enfermedades como el ébola, quizás hayan sido producto de un laboratorio y de mentes maquiavélicas.
    En ascuas, a por el tercer capítulo!

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    1. Da miedo pensarlo ¿verdad? Se me ha erizado la piel.

      Beso Nuria :D

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  6. Respuestas
    1. Pues el final te va a dejar "escuajaringao" de la risa, ji ji ji.

      Besos Jesús :D

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