Y Blancanieves plantó un manzano. Lo abonó con excusas, mentiras, egoísmo, miedo, y violencia.
La bruja dejó su trabajo.
No podía competir contra eso.
Y la Bestia le pidió a Bella espacio. Necesitaba volver a comer con las manos y tomar sus drogas, esas que le hacían escuchar hablar a la tetera, el reloj, los candelabros y los plumeros.
Y la Bella durmiente se tomó una caja de somníferos. El mundo era demasiado complicado...
¿Te perdiste la primera parte?
Aquí te la dejo...





