(Obra del autor William Whitaker)
La mirada desciende serena. Solo importa el tacto suave del iris aterciopelado sobre la suavidad perlada del horizonte. El tacto hermoso de la prenda que cae sobre las formas suaves. El sentimiento de libertad del abandono, la caricia que provoca alas, la sensualidad de la piel al descubierto.
Hola amigos, hacía tiempo que tenía abandonada esta sección, donde doy voz a una pintura.
En este caso, la obra es de un pintor llamado William Whitaker, para mi humilde parecer, un auténtico maestro del realismo mágico que imprime a sus obras toda la elegancia y hermosura femeninas. Sus cuadros son un canto a la sensualidad y a la calma, la serenidad expuesta.














