miércoles, 12 de octubre de 2016

Diferentes




Dicen que el cielo es azul, como el mar... 
Pero a veces, es amarillo como el reflejo dorado del sol...

domingo, 9 de octubre de 2016

Como las notas de una canción en audio.


(Imagen Pixabay)

Hola amigo lector de mis historias. Hoy comienzo un nuevo reto en este blog, y espero, que te guste, porque no es otro el objetivo de que cuando entres en mi pequeño mundo te sientas bien, a gusto, y leas con ganas disfrutando al máximo. 

Mis amigos del Club Literario El Tintero tuvieron una idea maravillosa. Si tomas un cuento, una historia, un poema, da igual, y das forma a la letra escrita en sonido, añadiendo quizás una melodía acorde, se forma algo hermoso y fácil para aquellos que tal vez les cueste un poco más la lectura, o tengan poco tiempo para ello. 

Pulsar la tecla de un audio es rápido, y puedes disfrutar de una historia la mismo tiempo que la lees, o incluso, que estás haciendo cualquier otra cosa. 

Todo ello me ha hecho reflexionar. Quiero hacer cambios en el blog, añadir nuevas secciones que te iré comentando... pero en principio, voy a añadir audio en mis textos. 

No será en todos. No todas las entradas contendrán el audio, solo algunas. Si realizo la reseña de un libro, reflexiono sobre algún tema, o cuento quizás una historia algo más larga de lo habitual, no será así. Pero cuando se trate de un cuento corto, quizás veas el símbolo bajo él para que puedas escuchar su alma. 

Te confieso, amigo lector, que aunque aquí no lo parezca, soy persona tímida, y esto de publicar audios, uf, uf, y nuevamente uf. Pero son varios los amigos que me lo han comentado, y al final, me he animado. Perdona la mala calidad, los posibles sonidos de fondo, el timbre extraño de mi voz. Tengo que aprender mucho en esta materia, pero bueno, aquí voy. 

Para empezar, te voy a poner el audio de un cuento infantil que escribí para tratar un poco el tema del alzheimer. Se titula "Como las notas de una canción". Espero que lo disfrutes y que esta nueva idea te guste. Si es así, dímelo en los comentarios o a través del facebook. Si hay algo que adoro, es leer tu comentario. 

Aquí te dejo el enlace hacia la entrada escrita en su día, por si es tu deseo verla escrita. Y a continuación, la nota de sonido. Arrullate... como las notas de una canción...






Y recuerda, ni mejor, ni peor, solo diferente, COMO LAS NOTAS DE UNA CANCIÓN. 

martes, 4 de octubre de 2016

Acero en la piel

Los pliegues de la capa siseaban insinuantes contra el rocío de la hierba. Roxanne se protegió del frío intenso, sostuvo con fuerza ambos paños de su capa de lana, y se colocó con cuidado el gorro. Continuó su camino, haciendo lo imposible por ignorar el cansancio tras la noche vivida. 

El sol comenzó su ascenso y fue benévolo con ella, intentando transmitirle algo de su calor. Pero era inútil. Ella llevaba el corazón congelado.

A su mente volvió de nuevo la imagen que tan solo hacía unas horas había vivido. Aquél crudo encuentro con Megan. Aquella criatura dulce e inocente con el labio partido. Una caída de la bicicleta. Roxanne sabía que Megan… no tenía bicicleta.

Unos rizos rebeldes escaparon a la capucha de su capa gris y pesada. Con tranquilidad, los colocó de  nuevo en su lugar. Y aceleró el paso. Empezaba a temblar como una hoja a punto de caer del árbol, y ahora, no era momento de echarse para atrás.  

jueves, 29 de septiembre de 2016

El campamento de Oz

Oz es un mundo extraordinario y divertido, lleno de aventuras y experiencias increíbles. Pero lo cierto, es que nuestro mundo no es el único del Universo. En alguna parte, en algún lugar, en algún momento, surgió otro Oz distinto. Un Oz donde existían personajes similares, pero con pequeñas diferenciaciones…
           

La pequeña Dorotea era una niña ejemplar. Sacaba buenas notas en el cole, pero aún así, su mamá no la dejaba viajar. Cansada de tanto suplicar que le permitiesen ir a la excursión de fin de curso, y viendo que era una misión complicada y difícil, decidió ayuda buscar.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Consciencia

(Imagen de Pixabay)


Me arrullas en mi propia mente  
adormeces mis sentidos
mientras susurras sin descanso
mostrándome el camino

¿Es acaso improbable que te escuche?

No debía ser así
siempre estás ahí

Pero, a veces...
 te ignoro
 te engaño
te burlo

Porque farfullas 
porque  hieres
porque asustas
 porque temes
porque me animas
y a la vez, me detienes

Porque me conoces

Porque en el fondo 
SOY YO Y ERES TÚ
Y eso es lo que me asusta y desconcierta
Porque TÚ, eres mi consciencia






domingo, 18 de septiembre de 2016

Corazón de acero

El rojo siempre fue su color, quizás por ello no me extrañó que hubiese cogido el candadito de las narices de ese color en concreto.

“Tenemos que ir, mi amor, tenemos que ir”. ¿Cómo decirle no? Jamás pude decirle no. Y ella lo sabía, y se aprovechaba de ello la muy condenada, pero aun así, yo seguía negándome a dejar de decir no.

Recuerdo aquél día como si fuese ayer. Las olas bañaban las uñas pintadas de rojo de sus pies, mientras ella me miraba coqueta y retadora con aquella diminuta prenda de vestir. Siempre ha tenido un cuerpo de infarto, y yo, desde luego, no soy hombre de piedra.

martes, 13 de septiembre de 2016

La nube que quería ser charco

(Imagenes de Pixabay)

Érase una vez, una nube de color violeta que no era feliz.  Cada mañana cuando despertaba y estiraba su piel de algodón, suspiraba y suspiraba sin parar.

Sus amiguitas blancas saltaban y reían por todo el cielo azul, pero ella… miraba con cara de añoranza al suelo buscando algo que no podía definir.  Cerraba sus ojitos y sentía como el viento le hacía cosquillas jugando con sus montoncitos de azúcar de algodón. Y le sonreía al viento, pero seguía triste.

Y el viento le miraba con pesar en su corazón de aire. ¿Qué le pasaba a la nube violeta?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...