miércoles, 19 de junio de 2019

El canto de la cueva

(Imagen Pixabay)


Dicen que en las noches de luna llena se escucha un canto en lo alto de la ladera. Una voz de mujer se desliza a través del horizonte. Dicen que a aquél que toca lo envuelve y seduce. Que es una hechicera que gusta de atraer a los marinos perdidos.

No conocen su auténtica historia. Una historia oculta entre las dunas de arena y el murmullo de las olas. No, no la conocen.

jueves, 13 de junio de 2019

¡Y ya van cuatro añitos!



¡Cuatro añitos juntos!

¡Hola amigos! ¡Cuatro añitos ya juntos en el blog! Parece que fue ayer que comencé con aquella primera entrada presentando el blog. Acto seguido, un relato corto... LA CERILLA

El primero de tantos. En total 441 entradas, con esta, 442. 

Si os hago un balance del último año... 

¿Qué os puedo contar? Bueno, muy contenta, porque mi familia formada por blogs a los que visito de forma asidua, ha crecido exponencialmente. Cada día son más los amigos que me visitan y a los que visito yo. 

lunes, 10 de junio de 2019

Y me hice elemento



Yo era frío bajo la tormenta, agua líquida que mojaba tu camino. Verde turquesa que lamía tu piel. Yo era vida y sustento, pero tú empezaste a cansarte de mí. Soñabas con tierra firme.

Me hice sólida y me convertí en tierra y sujeté tus miedos y tus quimeras. Alimenté tu cuerpo y protegí tu naturaleza. Muté en marrones y verdes; pero tú empezaste a cansarte de mí. Soñabas con volar.

Me hice viento y susurré a tu oído aquellos imposibles que anhelabas. Te sostuve en las noches cálidas de luna llena y en las mareas de vendaval y te hice promesas azules. Pero tú empezaste a cansarte de mí. Soñabas con pasiones.

Y así fue como me hice fuego líquido y llameante y mi cabello se tornó rojizo y mi cuerpo anaranjado. Ocres destellos salían de mis manos. Pero tú empezaste a cansarte de mí. Soñabas con el frescor del agua; pero ya era tarde. 

Ya era tarde, porque ahora yo soy fuego arduo que arrasa y purifica. Soy pájaro de fuego y hada salamandra. Ahora soy yo quien se ha cansado de tus dudas.




jueves, 6 de junio de 2019

El café de Canterville, por Minerva Gallofré




¿Te apetece una taza de café? Quien dice café, también puede decir té, o quizás, un aromático chocolate caliente aderezado con un legendario huevo de dragón. ¿Te atreves?

lunes, 3 de junio de 2019

Dice que se oyen ecos entre sus paredes descuidadas


Dice que se oyen ecos entre sus paredes descuidadas. Que la cortinas flotan como si fuesen estelas de fantasmas agazapados. Dicen que se escuchan ruidos en la tarde y que las ramas de los árboles cercanos golpean sus restos de cristal encaramados a lo que fueron ventanas. 

Dicen que allí ocurrió algo trágico e innombrable, que una maldición pesa entre el papel pintado y la vieja moqueta manchada de sangre...

Dicen que solo has de traspasar el umbral de su desvencijada puerta para sentir el frío en la piel y las púas de erizo en la nuca... dicen que aquí yace oculto a la espera de alguien con quien jugar el espíritu de aquél al que arrebataron la vida. Un ser de cuencas vacías y brazos inertes que desea arrebatar tu propia vida...

Pero todo eso es falso. No son más que habladurías. Lo sé bien. Lo sé, pues yo soy aquél del que hablan, soy aquél a quién arrebataron la vida, más no busco venganza... sino "compañía"...

viernes, 31 de mayo de 2019

"Los falsos días", de Jesús Cárdenas


Es capaz de rodar
y oler a lluvia y a jazmín,
ser el jazmín y la lluvia
bajo un cielo demasiado encapotado. 

Puede estremecer nuestros pequeños corazones,
aprisionar la garganta del agua
y detener el vuelo de las palomas.
Quizá el viento llegue a susurrártelo...

Puede ser y es, "La mano del poeta". Pero no de un poeta cualquiera, sino de aquél que vislumbró "La luz entre los cipreses", practicó "Mudanzas de lo azul", se dejó llevar "Después de la música" tras una "Sucesión de lunas", soñando con "Los refugios que olvidamos" y aprisionando con fuerza la necesaria "Raíz olvido". 

martes, 28 de mayo de 2019

El escondite de los calcetines perdidos




Venga, niega que no se pierde algún que otro calcetín en tu casa. Si me dices que no es así, me preocuparás bastante. ¿Por qué? Pues porque existe un lugar donde van todos los calcetines perdidos. No es un lugar cualquiera, no vayas a confundirte.

Todo empezó con una simple colada, en la que uno de los calcetines buscaba anhelante a su compañero sin éxito. ¿Cómo era posible que hubiese desaparecido sin más? El calcetín sobreviviente tenía una teoría. Aquella máquina infernal que los hacía girar y girar era un portal hacia otro mundo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...