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martes, 31 de octubre de 2023

La Santa Compaña. (Parte 3 y última)

 




Primera parte

Segunda parte

 

Al principio no le di importancia. Sin embargo, luego me preocupé al observar como el velo del atardecer cubría de sombras su rostro. Una oscuridad leve teñía sus párpados, y proyectaba fantasmas bajo sus ojos. La liviana palidez de sus labios, la frialdad de sus manos entre las mías. Lo cierto es que, en mí, se encendió la antorcha de la angustia. Mariña era mujer extraña y solitaria, al fin y al cabo, como los personajes de aquel que ella tanto adoraba leer… su Edgar Allan Poe. Le pedí, le rogué, la convencí… para que esa noche se quedara a dormir a mi lado.

Y aceptó. 

domingo, 29 de octubre de 2023

La Santa Compaña. (Parte 2)

 


 
 
Primera parte (De tres)

 

Segunda parte de "El Mensajero"


En poco más de cuatro días, tía Aldara había pasado de ser una mujer salvaje y vital a ser un esqueleto postrado en cama que, aun así, miraba por la ventana llorando y temiendo a la noche.


Mi incertidumbre crecía, y quizás por ello, decidió al fin compartir conmigo aquel secreto, que tan bien había custodiado durante toda mi existencia. Me reveló el misterio de aquella noche de la que todos hablaban a escondidas. La noche, en la que, según ella, la muerte la visitó. 

jueves, 26 de octubre de 2023

La Santa Compaña (Parte 1)


 
(Imagen de turismodegalicia.org)


Hola amigos míos, cómo sabéis, se acerca la noche del 31 de octubre, noche de difuntos. Quiero compartir con vosotros un relato que escribí sobre "La Santa Compaña" a fin de que figurase en una Antología para Meiga Ediciones. 

Os lo comparto en tres veces, para que no se os haga tan largo. Ya me contáis que tal...

 

"El mensajero"



Tuvo lugar mi nacimiento una noche de tormenta; en la que el cielo parecía querer romperse mientras la tierra se ahogaba. Madre era mujer callada, pero resuelta, que en aquella noche gritaba, retando a la misma furia del trueno, mientras padre farfullaba incoherencias ahogadas en tinto barato. La aldea era pequeña, casi desierta, y los gritos de madre se escucharon desde cada pequeño rincón. Fue un parto prematuro. Así lo decidió el destino, la prisa, y quizás, «la maldición». 

jueves, 15 de diciembre de 2022

La guardiana de besos

 


Cada cierto tiempo sentía un pinchazo en el pecho, seguido, casi al instante, de unas gotas de sangre en su blanca blusa. Irene sabía que todo era fruto de esa herida que cruzaba su corazón y la hacía sentir dolor cada vez que veía un beso.

Todo comenzó al perder a su madre, pocos días después de nacer. 

Su corazón ansiaba todos los besos que no había recibido con el paso del tiempo, y que su padre, no fue capaz de darle, pues la culpaba de aquella muerte. Conforme el tiempo pasaba, todo fue a peor, pues Irene era el vivo retrato de aquella cuya vida se apagó entre espasmos y llanto. 

domingo, 20 de noviembre de 2022

La niña que enamoró a la Muerte

 


De forma fortuita y trágica, la Muerte acudió a aquél pequeño hogar situado a las afueras de un pueblo tan pequeño, que por no tener, no tenía ni nombre.    

Junto al cuerpo del joven que habría de acompañarle, una niña permanecía absorta acariciando su cabello. Era tan joven que aún podía llamarse niña. No lloraba, y en su hermoso rostro se dibujaba la más serena paz. Fue en ese instante que la Muerte anheló de una forma profunda y casi dolorosa, apreciar la mirada que se ocultaba bajo unas pestañas que brillaban como el rocío de la mañana. 

Sabía que no había peligro en ello, a pesar de la extrañeza del deseo. Sabía que aquella criatura que parecía un ángel, no podía verla, ni percibir su presencia, ni tocarla... Más se equivocó. 

martes, 15 de noviembre de 2022

Pulgarcita


 

La llamaban Pulgarcita, y se le habían caído las alas. 

Buscó y rebuscó información hasta que encontró un libro en la biblioteca del señor Oruga, que decía: "Todo tiene solución". 

Había remedios para aliviar el picor de pies del Basajaun. Una pócima para que la verruga de Úrsula no creciera en demasía, un ungüento para calmar el beso de la ortiga y una receta para apaciguar el mal de amores. También había una advertencia sobre el olor de pies del troll y un consejo básico para extraer polvo, de una raíz, que reparaba la piel quemada por el dragón en los días de hipo. 

lunes, 7 de noviembre de 2022

Almas errantes

 


Era ya noche cerrada. No hacía demasiado viento, pero si el suficiente para que silbara a través de las rendijas de la vieja casa de madera de los abuelos. 

La chimenea estaba encendida, la cena dispuesta, y por supuesto, el brandy preparado para el "traguito diario" del abuelo. 

Al abuelo Ventura le encantaban los cuentos de terror. Amaba cuanta historia pudiese conocer referente a fantasmas, y más amaba aún el poder compartirla después con nosotros, con sus nietos. 

Su voz se volvía de ultratumba mientras las luces de casa se apagaban, escuchándose tan solo el chisporroteo de la leña. Era ahí cuando empezaba a contar historias. 

sábado, 16 de abril de 2022

Érase una vez

 



Cuando llega el domingo de Resurrección en Cañada Rosal, la localidad en la que residí hasta los trece años y en cuyo lugar tengo mis raíces, se celebra la festividad de los huevos pintados. Es como bien se define "El legado de una tradición centenaria". 

Son muchos los recuerdos que tengo de esta hermosísima tradición. Quizás por ello, cuando me comentaron si quería participar en el primer número de la revista cultural "Arrecife" con un relato... decidí escribir uno que hablase sobre esta tradición. 

Hoy quiero compartirlo con vosotros y dedicárselo a mi abuela Paquita y también a mis padres. Las hermosas imágenes que os voy a compartir son de la ilustración que Rocío Hans Sánchez hizo para mi cuento y que me cautivó. Espero que lo disfrutéis amigos míos. 

sábado, 3 de julio de 2021

Un Quijote poco frecuente, caballero del pulgar hacia arriba, e ilustre miembro de la Orden de Rubinstein Taybi

 


 

Hola amigos. Hoy es 3 de julio, Día internacional del Síndrome de Rubinstein Taybi. Aquí va mi pequeño homenaje literario y quijotesco. 

Hoy, pongamos una sonrisa, y LEVANTEMOS EL PULGAR.


Acaso sea loable mi presentación ante vuesas mercedes, a fin de poder relatar los sucesos que desta forma acontecieron en mi peregrinar como hidalgo caballero, por todos conocido como don Juan, caballero del pulgar hacia arriba, e ilustre miembro de la Orden de Rubinstein Taybi.

sábado, 31 de octubre de 2020

Salvaje

 



De nuevo llega la noche de los muertos. 

No tengo miedo.

Para mí, la muerte, no es más que un camino que hay que recorrer. 

Mi nombre no importa, tampoco mi ser, al menos para muchos, que solo se acuerdan de mí en esta noche de misterios y aullidos. 

Crecí en la montaña, al abrigo de costumbres humanas. 

jueves, 26 de marzo de 2020

La bruja que no quería ser bruja



Las ramas de los árboles golpean unas contra otras. La muchacha avanza, mientras siente como el frío grita en sus oídos.
El tono marron rojizo de los troncos de los árboles se torna grisáceo, y el verdor intenso se ha apagado. Los blancos y negros dominan con algún claro verde, y el cielo también se ha vestido ya de invierno.
El silencio la envuelve en aquella quietud, hasta que una caricia del mismo gélido viento del norte le hace abrir los ojos con lentitud.

martes, 14 de enero de 2020

La luz que brotó burbujas de secretos y linternas volantes


La joven May sintió dentro de sí que pronto nacerían sus hijos. Ella sabía que eran dos. Lo presentía en sus movimientos, en sus anhelos, en su saber de madre. 

No habían sido niños esperados. Pero el destino había querido que así ocurriese, y May, como siempre había hecho, aceptó lo que el destino le había ofrecido. 

May, presentía que algo muy hermoso se acercaba. Quizás, porque ella no era una mujer como las demás. Pero ese... era su secreto. 

miércoles, 30 de octubre de 2019

El misterioso rosal del cementerio




El mes de octubre se despedía a través del frescor de sus noches. Algún que otro banco de niebla, en la zona cercana al río, cortaba la oscuridad con su vapor blanquecino. Andrea gustaba de pasear a diario por aquella zona, lejos de curiosos y transeuntes inquietos. Debido a su cierta lejanía del pueblo, y a su cercanía con el cementerio, aquél camino de adoquines y piedras húmedas, no era la opción de muchos, y por tanto, era un lugar muy tranquilo.

martes, 28 de mayo de 2019

El escondite de los calcetines perdidos




Venga, niega que no se pierde algún que otro calcetín en tu casa. Si me dices que no es así, me preocuparás bastante. ¿Por qué? Pues porque existe un lugar donde van todos los calcetines perdidos. No es un lugar cualquiera, no vayas a confundirte.

Todo empezó con una simple colada, en la que uno de los calcetines buscaba anhelante a su compañero sin éxito. ¿Cómo era posible que hubiese desaparecido sin más? El calcetín sobreviviente tenía una teoría. Aquella máquina infernal que los hacía girar y girar era un portal hacia otro mundo.

martes, 9 de octubre de 2018

El tejedor del destino




El atardecer pintó el cielo de tonos violáceos que la hicieron suspirar. En cierta forma, aquellas siluetas le recordaban las tonalidades de las hebras de seda que utilizaba en sus bordados. Elevó su vista en una silenciosa plegaria, un leve susurro que casi no rozó sus labios.


Rogó con los ojos bien abiertos y la boca cerrada. La petición fue liberada como una paloma que extendió sus alas y voló sin rumbo fijo hacia ese punto infinito que nadie ubica. Amar. Qué hermosa palabra y cómo baña los rincones del alma llenándola de un gozo indescriptible. 

martes, 22 de agosto de 2017

El intruso


Dicen que la noche es creadora de fantasmas y monstruos, pero yo, aquí, a plena luz del día,  siento un escalofrío aterrador.

Ha vuelto a ocurrir. Nadie me cree, Julio no me cree. Pero cada día que pasa estoy más segura de que en esta endemoniada casa estamos él, yo… y esa cosa.

Todo empezó poco después de regresar de nuestro viaje de novios. Julio empezó a bromear con lo de cruzar el umbral de la puerta conmigo en brazos, cosa difícil, ya que él es delgado como un junco y yo, a pesar de ser bajita, peso noventa y cinco kilos. ¿Qué que importa mi peso? Todo. Todo y nada en esta angustia que me devora.

sábado, 13 de mayo de 2017

Las botas rojas



El pequeño se miró una vez más los pies, ahí escondidos bajo las hojas caídas de los árboles. Estaban sucios, llenos de barro y porquería. Pero el chico mostraba una sonrisa de felicidad en su rostro, jugando inquieto con las hojas caídas, moviendo los dedos en una especie de danza, sintiendo quizás como la tierra impregnaba y masajeaba cada uno de sus pequeños dedos. Empezó a frotar la planta de uno de sus pies descalzos,  negros por la mugre, sobre la pantorrilla del otro, y emitió una pequeña carcajada.

domingo, 1 de enero de 2017

Sueño de una noche en el tiempo



El invierno ha asomado su cabeza color gris por la ventana de mi dormitorio.  Siempre me gustó pensar en las estaciones del año como si fuesen personas, las imagino ataviados de la guisa que corresponda, como señores presentes en una realidad más cercana a mi persona.

Cuando el invierno se marche, llegará la señorita primavera. Ella es mujer. La veo ante mí, una joven de piel pálida y larga cabellera rizada de color verde, como sus ojos y su vestido largo de gasa semitransparente. Su cabello trenzado con los tallos de las flores silvestres que va cosechando.

jueves, 29 de septiembre de 2016

El campamento de Oz

Oz es un mundo extraordinario y divertido, lleno de aventuras y experiencias increíbles. Pero lo cierto, es que nuestro mundo no es el único del Universo. En alguna parte, en algún lugar, en algún momento, surgió otro Oz distinto. Un Oz donde existían personajes similares, pero con pequeñas diferenciaciones…
           

La pequeña Dorotea era una niña ejemplar. Sacaba buenas notas en el cole, pero aún así, su mamá no la dejaba viajar. Cansada de tanto suplicar que le permitiesen ir a la excursión de fin de curso, y viendo que era una misión complicada y difícil, decidió ayuda buscar.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Alfombra de hojas de otoño

Me gusta caminar descalza sobre las hojas caídas del parque. Y me gusta hacerlo a esa hora en la que muchos duermen, huyendo del frío de la mañana. Para mí, es la mejor hora para reconciliarte contigo mismo.

Quizás por algún tipo de ironía, mi mente no consigue recordar fragmentos de mi vida. Las lagunas que quedan en blanco me obsesionan y necesito momentos en soledad. 

Al salir aquí, descalzarme y sentir la frialdad del suelo en estas mañanas de otoño, recuerdo que estoy viva, que soy yo, que estoy aquí, a pesar de las ausencias de memoria. Cada vez que el frescor se desliza desde la planta de mis pies hacia cada fibra de mi ser, y cuando digo cada fibra, es cada fibra y cada órgano, incluido mi cerebro.  

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