Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Antonio no podía dar
crédito a lo que veía. Por más que observaba y observaba la pluma entre sus
pequeñas manos no acertaba a comprender por qué para don Saúl era tan
importante.
- Es realmente bonita,
gracias – le dijo de forma educada al anciano.
Pero éste posó su mano
sobre el frío metal y sintió algo que no era frialdad, sino más bien una
especie de pequeño calambre que no era más que la energía tanto tiempo dormida.






