En alguna que otra ocasión
os he mencionado ese taller de escritura del que tanto estoy disfrutando. Allí
en Sevilla, en Casa Tomada, inicié la aventura de escribir cuentos el pasado
año junto a Mª José Barrios. Este año, sin embargo, tengo otro profesor, Carlos
Castro Rincón.
Carlos siente pasión por
la lectura y la escritura y lo demuestra en cada clase. Transmite un entusiasmo
y un afán impresionantes, acompasados del mejor sentido del humor, y hace que
las clases sean un refugio ante el estrés de la semana.
Cuando llegas a casa, solo
piensas en escribir, pues te ha contagiado su entusiasmo.
Pero en este caso, no
estoy aquí para hablarte de él como profesor, sino como escritor propiamente
dicho.
Objetos perdidos es una
recopilación de relatos breves en los que Carlos nos transmite vivencias
personales, mezcladas con aquellas surgidas de su imaginación voraz. Es un
libro divertido y ameno conjugado con una buenísima dosis de buen escribir, donde él entremezcla y entrecruza relatos cortos sinceros, verídicos, inventados, historias de misterio, cuentos sobre asesinos, cartas de amor... y hasta un poema algo... inusual...